viernes, 20 de febrero de 2009

Las Canzoni: Frescobaldi y la música moderna





Las Canzoni del ferrarés Girolamo Frescobaldi (1583-1643), publicadas en 1628 y 1635, son parte integral de sus primeras colecciones importantes de composiciones no destinadas a los instrumentos de tecla, al menos explícitamente, frente a los que este aventajado discípulo de Luzzaschi se presentaba como un maestro notable.





La música

Las canzonas, elaboradas en un comienzo sobre intabulaciones para el laúd y arreglos para instrumentos de tecla de canciones francesas, reducciones que sirvieron oportunamente como modelo a los compositores italianos, se van sofisticando hasta dar paso a grandes piezas multiseccionales originales para el órgano o conjuntos instrumentales. Las canzonas son conocidas como canzoni da sonar en contraposición a da cantar y son precursoras de la futura sonata da chiesa.

En el marco del nuevo stile concertato, estas creaciones son una instancia particular para que las diferentes voces “concierten” dentro de la misma composición, ya sea en la virtuosa forma de una voz con su respectivo acompañamiento o en la de carácter polifónico, donde cada “parte” sigue un esquema por lo general imitativo pero con una personalidad propia.

Las canzoni frescobaldianas son la muestra de un ingenio instrumental complejo y maduro, que llega a la cima con estas variadas composiciones plenas de contrapunto, ya un género con estructura reconocible.


La edición

La colección de 1628 cuenta con dos publicaciones simultáneas, ambas en Roma, una en “partes”, preparada por Giovanni Battista Robletti; otra in partitura, por Paolo Masotti.

Posiblemente un regalo para el Gran Duque de Toscana Ferdinando II de’ Medici, para quien Frescobaldi prestaría sus servicios musicales próximamente en Florencia, de esta colección existe una posterior y tercera edición, veneciana, de 1635 y a cargo de Alessandro Vincenti.

Frescobaldi constantemente revisaba sus composiciones, reelaborándolas al punto de que algunas de ellas son irreconocibles en la versión de 1635, época en que retorna a Roma. Quizá las experiencias vividas en su estada florentina lo motivasen a pulir y reinventar sus viejas canciones.

En estos libros, las canzoni se presentan en un orden ascendente respecto del número de voces: vna, dve, tre et qvattro siempre con il basso continuo.

Una variada muestra de ellas es posible degustar en un intachable registro de Les Basses Réunies para el sello Alpha, donde predominan los instrumentos de registro grave, tanto la cuerda frotada como la pulsada, desde la mano o una tecla.


Salduos,

Orfeo






Girolamo Frescobaldi
Canzoni

Les Basses Réunies

Emmanuel Jacques, ténor & basse de violon
Emmanuel Balssa, basse de violon
Richard Myron, violone & contrebasse
William Dongois, cornet
Xavier Diaz, théorbe
Christina Pluhar, harpe
Luca Guglielmi & Laurent Stewart, clavecin & claviorganum

Bruno Cocset
basse de violon « à la Bastarda », ténor de violon & direction

Alpha, 2004

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