Dos de mis últimas adquisiciones apuntan no a un compositor y tampoco a un instrumento, pese a la coincidencia, sino un artista de nuestros días.
Por un lado, una selección de piezas de un esquivo maestro: Jean(?) de Sainte–Colombe, sobre cuya figura ronda toda suerte de leyendas; por otro, la totalidad del manuscrito Drexel, que reúne las piezas solistas de un aventajado alumno de Johann Sebastian Bach: Carl Friedrich Abel, quizá el último creador serio que atiende oportunamente a viola da gamba en la segunda mitad del siglo XVIII.
Maduro, profundamente expresivo y virtuoso, en ambas producciones discográficas Paolo Pandolfo se muestra tal cual lo hace desde hace muchos años, como unos los más completos violistas da gamba de la actualidad. Acá no hay necesidad de comparativas odiosas, menos aún citar al “renombrado instrumentista” catalán. Basta con atender cuidadosamente ambos trabajos, absolutamente imprescindibles, y ya te haces la idea de la excelencia y genialidad del señor Pandolfo.
Les dejo dos muestras… juzguen Uds.
Toda una gran sorpresa me llevé hace un tiempo con un doble disco que contiene los 6 conciertos para cello Op. 1 de John Garth, compositor inglés raramente mencionado y de quien solo recuerdo la existencia del registro de, precisamente, uno de estos conciertos en un compilado editado por Hyperion, de pobrísima calidad, por cierto.
Y ahora, mientras disfruto en este frío día invernal de la calidez de la música de este galardonado trabajo (premio de la revista holandesa Prelude en su versión 2009), aprovecho la ocasión para iniciar otra serie de muestras, ahora dedicadas al violoncello, uno de mis instrumentos preferidos. Sonatas, suites y conciertos, todas las formas tendrán su espacio.
Nueve en total son los libros de madrigales de Claudio Monteverdi, ocho publicados en vida, entre 1587 y 1638; el noveno, póstumo. Y ya el tercero, publicado en Venecia por Ricciardo Amadino en 1592, hace tempranamente de punto de inflexión para las creaciones vocales del cremonés. Il terzo libro es la primera colección de madrigales que Monteverdi publicara durante su estancia en Mantua, iniciada en 1590 como instrumentista de cuerda para la corte del duque Vincenzo Gonzaga. En este libro predominan las palabras de Giovanni Battista Guarini, nueve de quince madrigales que enteran la serie, pero son otros dos los que llaman particularmente la atención: Vattene per crudel y Vivrò fra i miei tormenti, verdaderos dramas vocales, ricas estructuras en forma tripartita. Aunque son madrigales en su forma clásica, a cinque voci, en ellos ya se vislumbran elementos de la seconda prattica, todo tipo de artificios, juegos e ingenios, y por sobre todo, un sugerente trato de la palabra. Cosas inevitables, si los versos a colorear son de Torquato Tasso.
Il terzo libro presenta a la voz, particularmente en los dos madrigales antes mencionados, en un proporcionado pero a la vez variado tratamiento. Polifonía pura y dura, homofonía, una línea a ratos sola, claros y oscuros, cromatismos. Il terzo libro es una completa síntesis de lo que era el madrigal hasta ese entonces y un adelanto de lo que se apreciaría en pocos años más. Estamos ante el umbral del stile moderno, de la declamación libre.
Vattene pur crudel
Prima parte
“Vattene pur, crudel,
con quella pace
che lasci a me; vattene, inicuo, omai.
Me tosto ignudo spirto, ombra seguace
indivisibilmente a tergo avrai.
Nova furia, co’serpi e con la face
tanto t’agiterò quanto t’amai.
E s’è destin ch’esca del mar, che schivi
gli scogli e l’onde e che a la pugna arrivi.
Seconda parte
Là tra ‘l sangue e le morti egro giacente
mi pagherai le pene, empio guerriero.
Per nome Armida chiamerai sovente
ne gli ultimi singulti: udir ciò spero.”
Or qui mancò lo spirto a la dolente,
né quest’ultimo suono espresse intero;
e cadde tramortita e si diffuse
di gelato sudore, e i lumi chiuse.
Terza parte
Poi ch’ella in se tornò, deserto e muto
quanto mirar poté d’intorno scorse.
“Ito se n’è pur”, disse, “ed ha potuto
Me qui lasciar de la mi avita in forse?
Né un momento indugiò, né un breve aiuto
nel caso estremo il traditor mi porse?
E dio pur anco l’amo, e in questo lido
Invendicata ancor piango e m’assido?”
· La giovinetta pianta
· O come è gran martire
· Sovra tenere erbette
· O dolce anima mia
· Stracciami pur il core
· O rossignuol
· Se per stremo ardore
· Vattene pur crudel
· O primavera
· Perfidissimo volto
· Ch’io non t’ami cor mio
· Occhi un tempo mia vita
· Vivrò fra i miei tormenti
· Lumi miei cari
· Rimanti in pace
Glossa Music - GCD 920923, reeditado en 2008 [62’35’’]
Los 12 conciertos para violín de Vivaldi publicados hacia 1714 en Amsterdam y agrupados como Op. 4, tienen actualmente un referente discográfico: Rachel Podger acompañada por Arte dei Suonatori. Tanto la violinista inglesa como la orquesta polaca sorprenden por su espléndida lectura. Qué buen doble disco!
Antonio Vivaldi (1678 - 1741) LA STRAVAGANZA 12 Violin Concertos